El palillo envejece mal, y el barniz utilizado en su momento para esta obra no ha hecho su trabajo. Al colocarla al lado de obras más nuevas amarilleaba y parecía muy antigua, lo que le daba muy mal aspecto. La diferencia puede apreciarse en el vallado de la parte frontal y en el escudo, que no se han cambiado. Esta vez no se le ha puesto barniz, así que esperamos que con el tiempo y por su propio proceso natural, el color se iguale.
La Giralda a vuelto a nacer después de un proceso de lifting exterior y está mucho más guapa: brillante y como nueva. Sin patas de gallo, pero con su elegancia de siempre.
Aquí el resultado:
(más detalles en el video)






